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Información básica de Cría de caracoles o helicicultura

 

La siguiente información tiene el propósito de brindar sólo una noción general acerca de la producción de caracoles de tierra. Para conocer más en profundidad sobre la cría de estos moluscos sugerimos tomar el curso, presencial o a distancia, que dicta la Facultad de Ciencias Veterinarias UBA. Puede obtener información sobre este curso al (011) 4524-8478 o por el mail 

Además puede consultar las Preguntas frecuentes sobre la Cría de Caracoles

Por otra parte, para consultas técnicas específicas sobre helicicultura informamos que existe un servicio de asesoramiento para productores de caracoles. Este servicio de consulta está a cargo de especialistas en el tema y es arancelado. Puede consultarse al (011) 4524-8445.

Entre las producciones animales, la cría del caracol está recibiendo una creciente atención mundial en los últimos años debido a los altos precios que se pagan en el mercado mundial y al continuo aumento de su demanda.
Los países de la Comunidad Europea, como Francia, España, Italia, Alemania o Suiza son los que registran un mayor consumo, a los que podemos agregar Japón y Estados Unidos, quien ha duplicado su demanda en los últimos diez años.

Las poblaciones naturales de caracoles -que eran la base del suministro comercial en estos países- están sufriendo una alarmante y continua disminución y, en algunas regiones, ya han sido diezmadas como consecuencia de la recolección masiva e indiscriminada.

El uso de productos tóxicos en la agricultura y ganadería (herbicidas, fungicidas, insecticidas, etc.) y la reducción de su hábitat natural por el uso de las tierras para otros fines agrava aún más la situación. Como consecuencia, la cría en cautiverio de este molusco es una necesidad ineludible; así lo demuestran las instalaciones de granjas caracoleras que se están realizando desde hace años en Europa que, aunque han alcanzado importantísimos volúmenes de producción, no son suficientes para cubrir la gran demanda interna.

Francia, por ejemplo, un país con más de 50 millones de habitantes, tiene un consumo de entre medio y un kilogramo por persona por año. Su producción total -entre recolección y criadores- no llega a abastecer su mercado, debiendo importar más de un veinte por ciento de este producto. Esto deja una brecha de mercado muy interesante para cualquiera que quiera encarar la producción de caracoles, a lo que corresponde agregar la demanda de los otros países mencionados.

En Argentina estos moluscos se diseminaron por toda la pampa húmeda traídos por los primeros inmigrantes europeos y se lo encuentra como habitante común en la mayoría de nuestros jardines, campos y huertos. Este caracol común es el llamado Helix Aspersa -el Petir-gris de los Franceses- siendo para el país galo un producto gastronómico de excelencia y uno de los más requeridos en los mercados internacionales por la calidad de su carne.
El caracol es rico en proteínas (del 13 al 15 % de su peso), tiene un elevado contenido en minerales (de 1,4 a 1,8 %) entre los que se encuentran el calcio, magnesio, hierro, zinc y cobre. Su escasa proporción de lípidos, de sólo 0,55 a 0,65%, es muy inferior a la de las otras carnes.

En la Argentina varios profesionales vienen trabajando desde hace años en el desarrollo de distintos sistemas de cría, por lo que el país cuenta con el conocimiento necesario para llevar a cabo este tipo de emprendimientos.

Fuente Facultad de Ciencias Veterinarias. UBA Buenos Aires